Tratamiento reafirmante, correctivo y antiage que eleva los rasgos faciales y remodela la piel del rostro obteniendo así un auténtico efecto antigravedad. Puede ser utilizado con o sin aparatología estética.
Es la fruta de la planta del café (Coffea arábiga), en un estado de crecimiento semimaduro, momento en el que contiene el máximo nivel de antioxidantes. Algunas de sus propiedades son:
- Restauración: Reduce la aparición de líneas finas y arrugas, estabilizando el colágeno y la elastina.
- Protección: Neutraliza los radicales libres antes de la producción de un daño extenso.
- Defensa: Contra daños causados por factores ambientales cotidianos y el stress oxidativo.
- Lipolítico: Activa la disolución de grasa. Elimina toxinas. Convierte la grasa en energía.
Está compuesto por Macrocystis, Viña roja, Pantenol, Extracto de Trigo, Nicotinamida y Biotina.
Favorece la oxigenación de las células, y estimula la regeneración y purificación de las pieles prematuramente envejecidas, deshidratadas y/o asfixiadas.
Para facilitar la oxigenación celular, los oligoelementos de las algas Macrocystis aceleran su metabolismo, los flavonoides de la Viña roja la protegen frente a los radicales libres, el Extracto de Trigo estimula su división celular y el Complejo B5 + B3 + B7 (Pantenol + Nicotinamida + Biotina) favorece la humectación.
Actúa como reparador celular ofreciendo a la piel el oxígeno necesario para devolverle su energía y vitalidad.
Es un extracto estandarizado de la savia del árbol Croton lechleri cuya particularidad es su intenso color rojo.
Posee múltiples propiedades beneficiosas gracias a su alto contenido en Polifenoles (catequinas y proantocianidinas), Taspina y Dimetilcedrusina. Estos compuestos reparan y regeneran la piel para luchar contra los efectos del envejecimiento prematuro. Las proantocianidinas tienen la capacidad única de unir las fibras de colágeno reconstituyendo sus entrelazamientos y revirtiendo el daño sufrido por el ataque de radicales libres otorgándole a la piel mayor firmeza y elasticidad.
Mejora la función barrera actuando como una “segunda piel” formando una película protectora contra el daño ambiental.
Aporta la energía necesaria para que la piel recupere su aspecto firme y renovado, dándole además una apariencia saludable y claramente rejuvenecida.